Entrada omnibus.

 

Quiero contar muchas cosas, hacer muchas listas, y explicar muchos propósitos. Pero me he quedado sin tiempo.

Me siento como el conejo blanco de Alicia en todo momento. Diría que me estoy haciendo mayor, pero no quiero tomarme las cosas a la tremenda.

Así que voy a tratar de resumir todo lo que quería decir aquí, y de lo que me olvide: borrón y cuenta nueva. De todas formas, espero que me queden años por delante todavía. ¡Joder, vaya si lo espero!

 

Me ha llegado una notificación de WordPress detallando las estadísticas del año. No sé si son buenas o malas, porque no puedo compararme con otros años; y compararse con los demás nunca sale bien. Lo he aprendido a las malas. ¿Las damos por buenas entonces? Sí, qué narices.

Aunque hay una cosa que no me gusta: la segunda entrada más visitada es “La chica perfecta”. No me parece mal en sí, sino por su causa: la gente llega a ella buscando cosas como “cómo ser la chica perfecta”, “por qué mis amigas son perfectas y yo no”, “qué le digo a una chica si me dice que está gorda”, “chica perfecta”, “ser la chica perfecta”.

No sé si siento que se lleven una decepción al encontrar mi entrada, el hecho de que haya tanta gente que piensa en ser la chica perfecta o que se siente mal consigo mismo; o si en el fondo me queda la esperanza de que lo que escribí allí pueda ayudar a alguien de algún modo.

No tengo tanta confianza en mí misma como para creer que eso puede pasar; pero tal vez sea –no sé- ¿un pequeño apoyo?

He oído en varias ocasiones que hay sobresaturación de la doctrina del “quiérete a ti misma”, y por eso me siento un poco cursi –y también muy expuesta- escribiendo esas cosas. Aún así, cosas como esta: búsquedas en Internet (anónimas siempre, relax), demuestran que puede no ser del todo cierto.

Por eso, puede que me ponga cursi más veces. Avisados estáis.

Ojalá sirva para algo.

 

Otra de las entradas más visitadas son mis “Diez consejos para un escritor novel”. Es curioso, ya que quien llegaba a la entrada corría a mirar mi “Acerca de” para averiguar mis credenciales como escritora.

¡No soy escritora! No me cansaré de repetirlo.

Son de jeje. De broma. De coña. Un chistecito. Un mal charcarrillo. Aunque no por ello menos ciertos.

Soy lectora, y como tal, puedo extraer pautas y defectos. He escrito alguna vez, también. Ya sabéis, enseñar el que no sabe.

Como lectora, he escrito algunos consejos para escritores. Un poquito de coña. No me gusta tomarme las cosas muy en serio, salvo unas pocas. Como Bruce Willis. Sí, Bruce Willis es algo serio. No se juega con Bruce Willis.

 

Fin de las apreciaciones al respecto de las entradas.

 

Querría haber escrito una entrada de las mejores cosas que me han pasado en 2015, pero desistí. ¿Qué poner y qué no? ¿Demasiado íntimo? ¿Demasiado personal?

Ya veis, tengo una seguridad en mí misma que espanta.

 

Voy a resumirlo en lo relacionado con el blog. Me alegro mucho de haberlo abierto, así como de haberme hecho Twitter. Me gusta esto. Siempre me ha gustado. Me gusta volver. Necesitaba… ¿otro aire?

Conoces a gente con otros intereses, con otras recomendaciones lectoras, seriéfilas, cinéfilas, musicales, vitales, yoquésé. And that’s pretty cool.

 

Enlazo directamente a los propósitos, porque ahora que soy una gruppie consumada de Cris, he podido conocer que se está cociendo una lectura conjunta de “Los Papeles Póstumos del Club Pickwick”, al ritmo aproximado de su publicación. Si os queréis apuntar, aquí. ¿Os apuntáis?Caritasonriente.

Mi padre me ha dicho mil veces de leer ese libro, y yo he pasado un poco de él. Así que esto es lo que mi sentido arácnido cree que pasará:

 

-Papá, ¿dónde tienes el Club Pickwick?

-Ahhh, ¿vas hacer caso a tu padre por fin?

-Bueno…

-Bueno, ¿qué?

-Más o menos, una chica de Internet va a hacer una lectura conjunta…

-¿Pero qué idiotez es esa?

-Ay, papá, pues mira, mi hace ilusión.

-…

-…

-Así que haces caso a una extraña, en vez de a tu padre, pillo la indirecta.

-Papá…

-Ya, ya, si te recomienda libros malos ya veremos, ya veremos.

-Por ahora me ha recomendado un libro que tú también, ¡já!

 

Y se irá falsamente ofendido.

 

Aunque hay una segunda posibilidad:

-Papá, ¿dónde tienes el Club Pickwick?

-Ahhh, ¿vas hacer caso a tu padre por fin?

-Sí.

 

Y se irá pensando en quién me habrá recomendado el libro para que haya decidido leerlo.

 

Otro de los propósitosbarranovedades es: ¡VOY A GRABAR UN PODCAST!

Dije que no iba a hacerlo, lo sé. No tenía intención, pero una cosa ha llevado a la otra… Y aquí estamos.

Se llama “ FAN GRRRL”, homenaje al movimiento “Riot Grrrl”, versión friki. Ya os contaré más cosas en futuras entradas, que esto se está quedando muy largo. Eso sí, sin pretensiones. ¡Ah, y abierto a quien le apetezca participar!

En el primero hablaremos de Jessica Jones, Alias y Ms. Marvel, FYI.

 

 

Por último, os recuerdo el concurso de “Ciudades de Papel”, ¡hoy es el último día! Gracias a todos los que habéis participado, no me habéis hecho quedar como una tonta, ¡yei! Puedo decir: “Son pocos, pero buenos”.

Si alguien más quiere participar, que pinche aquí: ¡Libro busca casa!

Ah, y casi se me olvida.¡ No he mandado un Christma! Pero os dejo mi foto favorita de este año.

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¡Feliz año!

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Mis mejores poemas de 2015

Mis mejores poemas de 2015 según ¿vosotros? He recopilado los poemas más visitados durante este año y los he ordenado de más a menos. ¡Gracias por leerlos! En el fondo ha hecho esta lista porque era lunes y no sabía qué escribir. Chsst, calla, caray.

 

1-Acunarte

2-Hurt

3-Insuficiencia expresiva

4-No convencional

5-Cazador de dragones sin experiencia

6-Café

7-Tenías que ser tú

8-Ahórrate el sermón

9-Suerte

10-Veinte poemas perdidos y una improvisación desesperada

 

Y como Bonus track, porque se quedaba fuera y a mí me gusta:

 

11-Pensarte barco

Me costó horrores volver a publicar poesía, así que gracias a todos los que de un modo u otro me motiváis a ello. Genial, ahora los vas a hacer sentir culpables de toda la mierda que escribes. ¡No os preocupéis! ¡No tenéis la culpa! Todo esto lo escribiría igual, no sois culpables de este crimen literario hmmffhmmfff Ya está, ya se ha callado. Ale, a ver si deja de molestar un ratito.

PD: Recuerdo que todavía tenéis tiempo para participar en el “Concurso Navideño de Survive”, si todavía no lo habéis hecho.¡No olvidéis que hay que mandar un mail a: sobreviviraserunafriki@gmail.com si queréis participar!

Las mejores series de 2015 (estilo libre).

Si hay algo que me gusta son las listas. Y el café, el chocolate, el rockandroll, el vino, los libros, las¡VALE! Entre otras muchas cosas, me gusta hacer listas. Ya que se acaba este 2015 y es habitual ver recopilatorios sobre lo mejor y lo peor del año, voy a aportar mi granito de arena opinacional. ¡Oh vaya! No íbamos a poder vivir sin ello. Gracias, querida.

En este caso, la lista será de “Las 10 mejores series de 2015”.

 

<Aviso>**En ningún caso tienen por qué ser las mejores. De hecho puede que no lo sean en absoluto. Ni siquiera llevan orden alguno**

Sigue leyendo

Inocua mala hierba.

No comprendí que los Dientes de León

eran una flor y no algo salvaje

hasta que fue demasiado tarde

para dejarme el valor en otro bolsillo;

que rugir no implica saber morder

y que mis flores favoritas

van a ser siempre las margaritas

por tu culpa, en exclusiva,

y no me gusta nada

porque me hace parecer normal.

Así no puedo asustar a nadie

y me quedo desguarnecida y desarmada

en un campo de lirios

un cardo al menos duele

¿de qué sirve la mala hierba

que ni siquiera permanece?

¿De qué sirve la mala hierba

si se deja arrancar sin más?

No te perdonaré jamás

que me regalaras flores;

pero te perdono,

y no me importa ser normal.

Concurso navideño ¿de mierda? O algo así.

Siempre me ha caído bien Descartes. También mantuve la teoría de que escribió “El Discurso del Método” colocado por las hierbas que quemaba en su estufa, aquella que decía era su única compañía mientras lo hacía. Aunque lo hacía para entretener a mi profesor de Filosofía. Es duro enseñar filosofía y latín, qué menos que un poco de sana y adolescente provocación. Te vas por las ramas. Ah, sí, perdón.

En el fondo era una mera anécdota que llevaba a otra: “Sólo tengo la certeza de que dudo”. Y esto es, porque he estado dudando (mi sino) sobre escribir o no esta entrada.

 

Compré “Ciudades de Papel” en un arrebato, “ella se arrebata-bata-bata-bata” pero en sentido literario. Sí, es una canción de reguetón.

Ahora está triste y amarillo en mi estantería. Sí, es una mención al bolero. Y luego va de que le gusta el Rockandroll.

 

Había pensado en llevarlo a una biblioteca o algo así, dado que ninguno de mis conocidos parece interesado en leerlo.

Odio que se aprovechen tan poco los libros. Si bien, no me gustó mucho, tampoco me arrepiento de haberlo leído.

Y un libro con una única leída es un sacrilegio, un despropósito y un atentado contra una economía sostenible.

 

No sé cuál es la política de las bibliotecas, y yo soy muy vaga, me conozco como si lo hiciera de toda la vida; por lo que sé que no lo llevaré. Y ahí se quedará, muerto del asco, estandarte del consumo inmoderado y crimen contra la reutilización.

 

Por eso había pensado en sortearlo, más bien en regalarlo, si alguno de los lectores (vosotros y vosotras) lo quiere.

 

No sé si alguno lo querrá, puede que no. Más aún, si varios de mis lectores lo querrán y habrá que seguir algún criterio de preferencia entre unos y otros.

“Sólo sé que no sé nada”, como diría mi colegui Sócrates y un poco en el rollo cartesiano. Pero salga como salga esto, yo he tenido la buena intención. Recordadme como una buena persona y no como aquella que hizo un ¿concurso? de un libro que nadie quiso.

Así que ahí va:

 

“Ciudades de Papel” busca una casa por Navidad.

(Cómo podéis ver en las fotos está en perfecto estado) Sigue leyendo

Vacaciones.

Espero me disculpéis, pero esta semana me ha sido imposible programar las entradas. Así que, oficialmente de vacaciones, os veré a la vuelta.

¿Nos vemos la semana que viene?

 

No me echéis mucho de menos.

Biblioexhibicionismo.

“You’re never weird on the Internet” es un libro de Felicia Day. No, no os voy a hablar de él hoy. ¿Entonces para qué dices nada? Calla, ché.

El título acierta, todos somos un poco raros, o frikis, y “el Internet” nos permite no sólo expresarnos, sino encontrar a más raros.

 

Así, entre Twitter y blogs, ha habido una corriente de biblioexhibicionismo(*) a la que yo quiero contribuir. Pero llegas tarde. Sí, tarde, ¿pasa algo?

 

(*) Para muestra un (o unos) click(s): Cris, Paula, Minea, siento si me dejo a alguien. Si os echáis en falta: decídmelo y os añado.

 

 

Algo que deberíais saber de mí ya es: soy un desastre. Así que mis estanterías son un reflejo fiel de ello. Las he ordenado un poco, pero no mucho, tampoco quiero mentir. Eres tan vaga que ni siquiera te has molestado en ordenarlas. ¿Te puedes callar?

 

En primer lugar, tengo la mitad de los cómics en casa de Jota. No seré muy ordenada, pero me preocupa la seguridad de mis libros. Y más de los cómics, que son más caros. También pierden más en caso de deteriorarse.

En fin, en mi casa no hay respeto a la novela gráfica, por eso los tengo a salvo en casa de Jota. Tampoco hay sitio, a decir verdad.

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Caca de foto, sorry.

 

También tengo algunos libros, sobre todo aquellos que le he dejado al guardián de los anteriormente mencionados tesorillos.

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De mi casa es necesario saber que no cabemos de tantos libros. A veces no podemos cambiar el canal de la tele porque una muralla de papel sobre la mesita lo impide. Hay libros por todas partes, estanterías que ocupan paredes enteras, pilas en cualquier rincón, y sorpresas en lugares inesperados. No queréis saberlo.

 

Así que, probablemente, no os pueda enseñar todos mis libros. Algunos estarán “porahí”, y otros sé que los he dejado a alguien que no los ha devuelto. (EjemmislibrosJordi).

 

Este primer montoncito se encuentra en la estantería del salón. Agrupados y resistiendo los envites de la narrativa española que tienen detrás. Un batiburrillo, lo sé.IMG_20151203_113815

 

Esta es la estantería que mi madre habilitó para los bolsos y accesorios de mi hermana. Como podéis observar la ocupé rápidamente y de manera parcial, ante amenazas graves y tensas negociaciones. Hay de todo.

Podéis decirlo, soy un poco cooltureta. Me gusta la “Alt Lit”. También es cierto que no puedo coolturetear con nadie, así que doy menos asco. Supongo. Supones.

 

Estos son los libros de mi habitación, con una mezcla de juvenil de hace años, y de otros que han ido ocupando los huecos restantes. También los que tengo desparramados por la mesa. Caos, yeah.

 

Y eso es, más o menos, todo. No tengo muchos clásicos porque la mayoría los tiene mi padre, así que en vez de comprarlos, puedo tomarlos prestados.

Algunos están entre mis libros, lo que lleva a que mi padre y yo nos echemos miradas desafiantes: “¿Este es tuyo o mío?”.

En el divorcio parental definitivo, puede que comience la Tercera Guerra Mundial, ¿por quién apostáis?